Entrevista al musico Carlos Rivero
Si se pierde el ritmo, se pierde lo que a la musica le da identidad

Nuestro folklore ha recibido influencias permanentes de diferentes músicas desde el comienzo mismo de la constitución de una supuesta nacionalidad. Con frecuencia el basamento de tal expresión ha estado fundamentada por escritores costumbristas o nacionalistas y en la actualidad convivimos con diferentes acepciones, algunas que convidan a entenderlo realmente como una construcción social que no descarta los nuevos aportes de otras culturas o de la actual forma de vivirlo.
El primero de los entrevistados es el percusionista Carlos Rivero, ligado desde siempre al folklore tradicional pero últimamente incursionista de nuevas músicas. Como compositor además nos relata:
PARA MI SIGUE SIENDO FOLKLORE
-Yo no pienso que hay un viejo y un nuevo folklore porque yo pienso como dicen los libros o como dicen algunos buenos escritores “el folklore es un ente vivo que avanza, que va creciendo, va adquiriendo cosas”, lo que hay son opiniones de los folkloristas tradicionales, de los difusores, periodistas, opiniones que vinculan la poesía con el folklore tradicional, el folklore regional…mas bien creo que en cada una de la regiones hay un crecimiento y una renovación constante de la gente.
Yo voy a San Juan y me encuentro ahora con Pablo Carrizo, Ñaña, Pepe, Jano y otros amigos que han tenido una evolución en su música, porque escucharon rock, escucharon reggae, escucharon un montón de cosas y encaran la música folklórica – que es su música – desde otro punto de vista. Sus tonadas, sus cuecas, tienen otro vuelo musical, que es cierto –para los folkloristas tradicionales no es folklore pero para mi es folklore que tiene una evolución.
Los que se enojan y los que dicen “esto no es folklore” no son los músicos son locutores, gente de la cultura, la gente del pueblo, pero fijate que nunca dicen “no me gusta” dicen “esto no es folklore tradicional”.
Si vamos a lo técnico, las armonías de Yupanqui es lo tradicional: dominante – tónica – La - mi7 – re, las zambitas con esos giros melódicos que la gente esta acostumbrada a oir. Por ejemplo cuando apareció el Cuchi Leguizamon en los años 60, ya empezaba a meter acordes con 9na, 7ma que era impresionismo!. Era un aporte armónico sin perder las estructuras. Una revolución sin perder lo folklórico, imaginaria y sonoramente impresionista. Yo tenia algunos amigos a los que le cantaba “Cantora de Yala” y ellos me decían: -pero eso es medio rarito, che.. Ni hablar de letras que se salían de lo común y te hablaban de protestas, desigualdades… pero para mi sigue siendo folklore.
Ahí una cosa que si -como folklorista o como músico- le daría mucha importancia: los ritmos. Yo escuche ahora de “nuevas músicas del Perú” pero parecían cajoneros de flamenco y eso a veces lleva la perdida de la acentuación del ritmo. Lo mismo pasa acá con el folklore, o sea, hay mucha gente, pibes de Santiago del Estero que hacen cosas muy extrañas con las chacareras… yo creo que esta bueno que se vaya buscando nuevas formas pero que no pierda lo rítmico. Lo que define la identidad musical es la melodía y el ritmo. La armonía es un adorno, pero las escalas son las que están íntimamente emparentadas el ritmo. Si se pierde el ritmo se pierde lo que a la música le da identidad. Por eso a veces se dice que el rock no es argentino, es verdad, el ritmo es de afuera, lo que dá identidad argentina son las melodías, las historias, las letras… rítmicamente es música de afuera. Pero es importante no negar la conexión y el arraigo cultural que tuvo y tiene el rock argentino con varias generaciones argentinas , solistas y grupos de rock los cuales yo personalmente admiro mucho y a veces pasó el tiempo y terminé tocando con alguno de ellos.
UNA NECESIDAD DE LOS ALUMNOS
- La necesidad de sistematizar los ritmos folklóricos en un libro, es una necesidad personal o colectiva?
- Era una necesidad de los alumnos!.
Es así, sencillamente. Daba clase y me la pasaba escribiendo. Vino un alumno y me dice: -por qué no lo fotocopiamos?, vino otro y dice: -pero si tenes un cuaderno, por qué no lo escribís y haces un libro?…Y así nació el libro.
El libro es la experiencia de las clases. En el tomo 2 que estoy haciendo, tengo que aclarar muchas cosas y complementar lo del primer tomo porque me he dado cuenta que hay muchas cosas que hay que explicarlas de otra manera.
La mayoría de los chicos hoy buscan y buscan y ya tienen la data que lo que suena en la radio no es el folklore, por mas que no hayan escuchado intuyen que hay algo mas. Hay muchos chicos en la escuela que van a buscar jazz y terminan haciendo tango o folklore.
LA ESCUELA DE APRENDIZAJE FUERON LOS VIAJES Y LOS PUEBLOS
Yo a los 19 años empecé a tocar folklore, a los 16 tocaba folk- rock con Ramoncito Navarro y como todo provinciano yo me vine a Buenos Aires a laburar en fabricas y él me descubrió en la escuela. Nos conocimos y empezamos a cantar porque yo cantaba en el coro. Después dejamos de vernos, empecé a laburar y cada tanto cantábamos o tocábamos juntos. El me hizo entrar a Raíces Incas, tenia alrededor de 20 años. Ahí deje de trabajar en fabricas y en la venta de libros jurídicos y me vine a estudiar a Capital Federal.
Ahí empecé el Conservatorio y mientras viajaba haciendo de todo un poco: cantando, tocando sikus, guitarra, bombo, un poquito de todo.
En el conservatorio empecé con Guitarra y después me pase a percusión y eso fue maravilloso. Una vez me quedé mirando una orquesta de percusión tocando y me volví loco, de repente escuche una orquesta timbrica y el director me llamó y largué la guitarra.
Luego estudié con León Jacobson y Antonio Yepes, maestros de percusión que me introdujeron en el mundo de la escritura y lectura , otro maestro importante fue Manolo Juarez que conocí muchos años despues. Pero yo viajaba Tucumán, Santiago del Estero, Salta y no me quedaba en los hoteles con las estrellas del folklore sino que me iba a los boliches en busca de poetas y músicos. Averiguaba donde estaban los imagineros, artesanos, los músicos populares, me iba a tomar mate a las casas. Yo aprendí eso de Atahualpa, Leda, Cuchi, Castilla que buscaban a la gente creativa popular.
Cuando tenia 28 o 30 años, conviví con un músico peruano y ahí me di cuenta que no sabia nada de nada, conocí tambien a Eliézer Freitas Santos, un percusionista de San Salvador Bahía, comprendí la percusión afro… entonces seguí mi camino dentro del folklore. A los 30 años, la crisis de todos los músicos, inventé una obra y yo pensaba que era músico contemporáneo… pero son crisis que te definen el camino.
Luego empecé a trabajar de sesionista, me llamaba Manolo Juárez, Leda para un proyecto que se llamaba “Folklore de Rancho y Rascacielos” o algo así. Ella misma componía cosas nuevas y yo cantaba. Yo creo que la escuela de aprendizaje fueron los viajes y los pueblos. Pero después de los 30, me quede con la música folklórica.
La mayoría de los chicos hoy buscan y buscan y ya tienen la data que lo que suena en la radio no es el folklore, por mas que no hayan escuchado intuyen que hay algo mas. Hay muchos chicos en la escuela que van a buscar jazz y terminan haciendo tango o folklore.
EL NO SABE QUE FUE UNO DE MIS MAESTROS
Aprendí de los bombistos de Santiago del Estero, Tucumán y algunos de Salta. Pero una vez en una peña en la calle corrientes había un grupo que se llamaba QUIMSA que eran de Santiago del Estero y había un bombisto… yo lo escuchaba toda la noche y a veces escribía lo que el tocaba, el no sabe que fue uno de mis maestroS. También el bandoneonista del chango Nieto me llamaba para tocar un rato en los camarines y el me mostraba lo que componía.
Después referentes culturales como Domingo Cura, el Chango Farias Gómez que fue un referente de juventud porque hizo toda una ruptura rítmica Pués mi generación -sobre todo en Buenos Aires estábamos muy ligados al rock sinfónico y la música progresiva-bateristas como Carl Palmer, Bill Bruford y alguien a quien admiro muchisimo Stevie Gaad que abrió un mundo timbrico impresionante porque es un creativo, frases rítmicas, nuevos discursos. El también es maestro inspirador.
PREFIERO UN PALITO DE ALGARROBO
Respecto de tocar en la percusion las ollas, las latas…. A esta altura de mi vida no compro platillos ni palos top, yo creo que no tiene nada que ver... prefiero un palito de algarrobo. Tocar con elementos domésticos se usa desde hace muchos años… un compositor buscando una botellita y Trilok Gurtu o Nana Vasconcelos que es el maestro americano.
CONTEMPORANEOS DEL BOMBO
Rodolfo Sánchez es mi hermano. Hay un músico que admiro y respeto que es Quelo Palacios y el hijo, Ángel, que toca muy bien el bombo. El bombisto de los hermanos Toledo, Alfredo Ábalos (cantorazo y bombisto) y por supuesto Rubén Lobo. También Facundo Guevara, hermanos de la percusión.
PARTICIPACION EN NUEVAS MUSICAS
Yo trabaje mucho en lo tradicional y también en lo tradicional con nuevos aires como Jairo, Facundo Saravia, Suna Rocha gente que venía de lo tradicional y ponía nuevas cosas.
En la decada del 90 conocí a Cesar Franov, Quique Sinesi, Jose Saluzzi. Lo cual me dio la posibilidad de experimentar otra busqueda desde el folklore con las sonoridades del jazz y rock, Después vino un giro al rock con Divididos en un concierto de bombos con guardapolvos. Luego lo conocí a Juan Subirá, grabe con Bersuit en La Argentinidad al Palo y entre al mundo del recital del rock (Luna Park y Estadio River) y ahora con Arbolito.y algunas experiencias muy interesante con el bombo de murga , tango y milonga Ariel Prat y Juan Subirá.
Transcribio: Anahi Rayen Mariluan
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Carlos da clase en EMPA de Bombo Complementario que es obligatoria para los folkloristas y la de Percusión Folklórica.
Es un músico, autor, compositor y docente musical. Nació en San Juan y vive en Capial Federal.
Ha escrito el Metodo de Bombo Leguero y rtimos de la perusion folklorica y actualmente se encuentra desarrollando el segundo tomo.
www.carlosriverobombo.com.ar
ALGUNAS GRABACIONES 1980. Raices Incas 1981. Di Fulvio (RCA VICTOR) 1984. Los Andariegos (Electromagnetica) 1995. La Posta (Melopea) 1996. Cesar Franov (Melopea) 1997. Facundo Saravia (DBN) 1998. Cantata navideña Emmanuel (San Pablo) 1998. Los chalchaleros 30 años (DBN) 1999. Yamila Cafrune y Facundo Saravia (DBN) 2000. Cesar Franov (Melopea) 2002. Facundo Saravia (DBN) 2003. Bersuit Bergarabat (Universal) 2004. Facundo Saravia (DBN) |
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